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Martes de Cine: No queremos su basura. Mujkankutik A k´aep

Seminario permanente de la sustentabilidad
invita:
Martes de cine (con conciencia) en Kinoki
este martes 19 de febrero, a las 7:00pm:

DOCUMENTAL

seminarioNo queremos su basura. Mujkankutik A k´aep

ENTRADA GRATUITA. Con debate posterior.
Foro Cultural Kinoki. Belisario Domínguez, 5A - esquina con Andador Guadalupano. centro de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

La problemática del basurero de Acteal, se remonta 8 años atrás. Como tantos otros en México, este basurero a cielo abierto incumple varias normativas federales y estatales, y representa un serio peligro para la salud de las comunidades cercanas. La sociedad Civil Las Abejas, a través de su grupo de comunicación denuncian la situación con este excelente video en el que se recogen testimonios de afectados, autoridades y compañer@s solidarios que expresa las preocupaciones que existen en torno al basurero y exigen una solución inmediata al problema de la basura en esta zona de los Altos.

Les esperamos el Martes 19 a las 21:00 en el Kinoki donde después del video,  se brindará un espacio informal de reflexión y análisis que nos ayude a entender mejor la problemática de este tipo de basureros y como afectan a las comunidades vecinas.

Seminario Otros Mundos AC/Chiapas

Extractivismo y agricultura industrial o como convertir suelos fértiles en territorios mineros

Extractivismo y agricultura industrial o como convertir suelos fértiles en territorios mineros

Revista Biodiversidad, sustento y culturas 75. Enero 2013. GRAIN

mineriaLa agricultura, de la mano de la interacción/diálogo/crianza mutua de los seres humanos con los suelos, las semillas, la biodiversidad y el agua han sido la base la alimentación de la humanidad durante los últimos diez mil años y son esos saberes, esas semillas y esos agricultores los que hoy la siguen alimentando.

Según el Diccionario de la Real Academia agricultura es: “Labranza o cultivo de la tierra”, “Arte de cultivar la tierra” y “Dar a la tierra y a las plantas las labores necesarias para que fructifiquen”. La definición no deja lugar a dudas: un arte implica práctica manual, saberes, tecnologías, transmisión oral, creatividad, evolución. La labranza, el cultivo y las labores necesarias para la fructificación involucran la participación activa y comprometida de las personas en todo el proceso que va de la preparación del terreno a la cosecha y los cuidados posteriores del mismo.

La agricultura representa la mayor tarea de construcción de saberes de manera colectiva en diálogo con la naturaleza que los seres humanos hemos logrado a lo largo de toda nuestra historia. Quizás la única que se le pueda comparar es la del conocimiento del uso de las plantas medicinales que desde el momento en que comenzamos a cultivar la tierra estuvieron profundamente integrados.

Los suelos, ecosistemas vivos. Los suelos son una delgada capa que cubre más de 90% de la superficie terrestre del planeta. No son sólo polvo y minerales. Son ecosistemas vivos y dinámicos. Un suelo sano bulle con millones de seres vivos microscópicos y visibles que ejecutan funciones vitales. Es capaz de retener y proporcionar lentamente los nutrientes necesarios para que crezcan las plantas. Puede almacenar agua y liberarla gradualmente en ríos y lagos o en los entornos microscópicos que circundan las raíces de las plantas, de modo que los ríos fluyan y las plantas puedan absorber agua mucho después de que llueva.1

Es clave la materia orgánica del suelo —una mezcla de sustancias originadas de la descomposición de materia animal y vegetal; sustancias excretadas por hongos, bacterias, insectos y otros organismos. En la medida que el estiércol, los restos de cosecha y otros organismos muertos se descomponen, liberan nutrientes que pueden tomar las plantas y usarlos en su crecimiento y desarrollo. Las moléculas de materia orgánica absorben cien veces más agua que el polvo y pueden retener y liberar hacia las plantas una proporción similar de nutrientes. La materia orgánica contiene moléculas que mantienen unidas las partículas del suelo protegiéndolo contra la erosión y volviéndolo más poroso y menos compacto. Esto permite al suelo absorber la lluvia y liberarla lentamente a los ríos, lagos y plantas y dejar que crezcan las raíces de las plantas. Conforme crecen las plantas, más restos vegetales llegan o permanecen en el suelo y más materia orgánica se forma, en un ciclo continuo de acumulación. Este proceso ha ocurrido por millones de años y fue uno de los factores clave en la disminución del dióxido de carbono en la atmósfera millones de años atrás, lo que hizo posible la emergencia de la vida en la tierra tal y como la conocemos.

La materia orgánica se encuentra sobre todo en la capa superior del suelo (la más fértil). Es propensa a la erosión y necesita ser protegida por una cubierta vegetal que sea fuente permanente de nueva materia orgánica. La vida vegetal y la fertilidad del suelo son procesos que se propician mutuamente, y la materia orgánica es el puente. Pero es también alimento de las bacterias, hongos, pequeños insectos y otros organismos que viven en el suelo y convierten el estiércol y los tejidos muertos en nutrientes y en las increíbles sustancias descritas, que al alimentarse descomponen la materia orgánica. Ésta debe ser repuesta constantemente; si no, desaparece poco a poco del suelo.

Los pueblos rurales de todo el mundo tienen un profundo entendimiento de los suelos. En su experiencia han aprendido que hay que cuidarlos, cultivarlos, alimentarlos y dejarlos descansar. Muchas de las prácticas comunes de la agricultura tradicional reflejan estos saberes. Aplicar estiércol, residuos de cultivos o compost, nutre el suelo y renueva la materia orgánica. El barbecho, en especial el barbecho cubierto, tiene como fin que el suelo descanse, de modo que el proceso de descomposición pueda realizarse en buena forma. La labranza reducida, las terrazas, el mulch y otras prácticas de conservación protegen el suelo contra la erosión, para que la materia orgánica no sea arrastrada por el agua. A menudo, se deja intacta la cubierta forestal, se la altera lo menos posible o se la imita, de forma que los árboles protejan el suelo contra la erosión y provean de materia orgánica adicional. Cuando a lo largo de la historia se olvidan o se dejan de lado estas prácticas, se paga un alto precio.


La imposición de la agricultura industrial. Pese a todos estos saberes y a la efectividad de este modelo agrícola (en realidad miles de modelos agrícolas adaptados a los distintos ecosistemas, climas y regiones) en la segunda mitad del siglo veinte se logró instalar en la opinión pública y las políticas agrícolas la noción de que el hambre en el mundo era fruto de las carencias de esa forma de hacer agricultura y se impulsó una “revolución verde” con su paquete de tecnología, agrotóxicos, semillas bajo control corporativo y monocultivos.

Como lo reiteramos en GRAIN, esta “revolución verde” no fue más que la excusa con la que las corporaciones del agronegocio intentan apoderarse de todo el sistema alimentario para incrementar sus ganancias, especular y hacernos absolutamente dependientes.2

De un plumazo se intentó borrar diez mil años de construcción de saberes para poner a los suelos como sustrato muerto para el desarrollo de plantas con el aporte de nutrientes externos una vez que los del suelo se agotaran.

suelos¿Por qué es la agricultura industrial una actividad extractivista? Es extractivista porque considera los suelos un sustrato inerte del que se extraen nutrientes (proteínas y minerales) utilizando tecnología y productos químicos (fertilizantes, pesticidas, herbicidas, fungicidas, etcétera).

Quizás la única diferencia con la minería sea que ésta se extraen minerales en forma directa y con la agricultura industrial es través un proceso biológico (el crecimiento de plantas que son los que contienen los nutrientes). Esa diferencia es bastante reducida pues los productos obtenidos con estos procesos industriales son de calidad biológica muy inferior a la los alimentos producidos por prácticas tradicionales. Todo el sistema productivo desprecia y desvaloriza los procesos biológicos cuando se trata al suelo como un simple sustrato físico y a la nutrición de las plantas como una cuestión de introducir nutrientes —vía fertilización química— cuando lo necesita su crecimiento.

Lo que en concreto define a la agricultura industrial como extractivista es la enorme cantidad de minerales y nutrientes que extrae del suelo sin ningún tipo de reposición ni compensación, destruyendo su estructura y agotándolos irremediablemente. Lo absurdo es que se asume que esto ocurrirá y el modo de “reponer” las sustancias extraídas es aplicando enormes cantidades de fertilizantes químicos que, por supuesto, son una parte más del negocio de las corporaciones agroindustriales.

La gran paradoja es que el “ciclo” de la agricultura industrial se completa incorporando fertilizantes que  a su vez deben ser extraídos del suelo (el fósforo y el potasio por minería directa) o fabricarlos del petróleo (como el nitrógeno). Ninguno de estos productos es renovable y a mediano plazo se agotarán. Pero igual de grave resulta que su uso masivo complete indefectiblemente la destrucción de los suelos.

Además, en sus impactos sobre los territorios las consecuencias son las mismas que las del extractivismo de la minería a cielo abierto: una destrucción territorial, una devastación de la biodiversidad, contaminación masiva, extracción de volúmenes inmensos de agua y contaminación de las cuencas cercanas, impacto en la salud humana y animal, destrucción de las economías regionales y nula creación de empleos para la población local.

Algunas cifras de Argentina. Estudios realizados recientemente no dejan lugar a dudas sobre el extractivismo inherente a la agricultura industrial en el caso argentino, donde este modelo domina buena parte de las tierras agrícolas del país. Un trabajo realizado desde el Instituto de Suelo del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agrícola) en el año 20093  encontró que en la campaña 2006/07 se extrajeron 3 mil 527 millones de toneladas de nitrógeno, fósforo, potasio y azufre.

Este mismo estudio plantea que “si se analiza el balance de los nutrientes estudiado en la campaña agrícola 2006/07 desde el punto de vista económico, se observa que se han exportado alrededor de 2 mil 320 millones de toneladas de elementos en el grano, lo que representa mil 788 millones 370 mil dólares a precios de 2006 y 3 mil 309 millones 650 mil dólares a precios de 2009”.

Otro trabajo reciente4 nos muestra contundente la evolución del uso de fertilizantes con los principales nutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio y azufre) de 1993 a 2009. En la siguiente tabla (elaborada por los autores) observamos como el mismo ha pasado aproximadamente de cien mil toneladas para cada uno de ellos a cifras que van de los ochocientos mil al millón trescientos de toneladas para el caso del azufre.

 Aún así, Cruzate y sus colegas5 plantean que la “reposición” de nutrientes alcanza apenas a cubrir valores que de acuerdo a distintas investigaciones van del 34 al 41 % de los nutrientes extraídos.

Analizando algunos cultivos específicos, la expansión del monocultivo de soja transgénica resistente al herbicida glifosato en el Cono Sur de América Latina es uno de los casos extremos de imposición de la agricultura industrial en el mundo y sus impactos en toda la región están ampliamente demostrados y cuantificados. Argentina fue la “cabecera de playa” desde donde se impuso la soja en toda la región.

Es el caso más rápido de expansión de un monocultivo en la historia de la agricultura industrial: la soja transgénica comenzó a cultivarse en el año 1996 para alcanzar una superficie de 18 millones ochocientas mil hectáreas en la temporada 2011-2012. Esta superficie representa más del 55% de la superficie agrícola del país.

Este crecimiento del cultivo de soja tiene dramáticas consecuencias en cuanto a sus impactos socioambientales que están muy documentadas. Pero específicamente en referencia a la extracción de nutrientes las cifras son contundentes:

El monocultivo de soja repetido año tras año en los campos produce una intensa degradación de los suelos con una pérdida de entre 19 y 30 toneladas de suelo en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima.6

sojaCon cada cosecha de soja se exportan miles de toneladas de nutrientes de nuestro suelo. Según el trabajo de Adolfo Cruzate y Roberto Casas7 la soja produjo durante la temporada 2006/2007 con una producción de 47 millones 380 mil 222 toneladas una extracción de un millón 148 mil 970 toneladas 390 mil kilos de nitrógeno, 255 mil 853 toneladas 200 mil kilos de fósforo, 795 mil 987 toneladas 730 mil kilos de potasio, 123 mil 188 toneladas 580 mil kilos de calcio, 132 mil 664 toneladas 620 mil kilos de azufre, y 331 toneladas 660 mil kilos de boro.

Cada cosecha de soja que se exporta se lleva unos 42 mil quinientos millones de metros cúbicos de agua por año (datos de la temporada 2004/2005) correspondiendo 28 mil 190 millones a la pampa húmeda.8

Tengamos presente que los datos aquí presentados se refieren a los “principales nutrientes” desde el punto de vista del mismo modelo de la agricultura industrial. No se presentan los datos correspondientes a los micronutrientes (esenciales para un buen desarrollo de las plantas) ni los referidos a la calidad de la materia orgánica del suelo, que como lo hemos planteado es esencial para la agricultura.

Tampoco incorporamos el impacto de la utilización masiva de agroquímicos, en especial el glifosato que está indisolublemente ligado al cultivo de la soja transgénica, y que al igual que los tóxicos utilizados en la minería a cielo abierto tiene un enorme impacto en la destrucción de la biodiversidad, la contaminación y la salud de las comunidades que habitan los territorios ocupados por el agronegocio.

Conclusiones. La insustentabilidad de la agricultura industrial es una cuestión indiscutible y verla desde el punto de vista del extractivismo nos permite ponerle números a una práctica que de cualquier manera tiene sus principales fallas en sus fundamentos éticos, económicos y políticos. A pesar de todas las evidencias hay quienes insisten en darle nuevas “vueltas de tuerca” al modelo para mantener el status quo y mantener el control corporativo.

Algunos plantean que se debe profundizar el modelo de agricultura industrial extractivista buscando nuevas “soluciones tecnológicas” y mediante nuevos transgénicos, más agrotóxicos, aplicación masiva de fertilizantes, “solucionar” los problemas emergentes y continuar la destrucción masiva.

Una nueva vertiente, encolumnada con la propuesta de la “economía verde” que se intentó imponer en Río+20, pretende “resolver” los problemas que ocasionó la agricultura industrial con una supuesta “agricultura inteligente” que busca incorporar prácticas de cuidado de los suelos, diversidad de cultivos, agricultura orgánica, pero siempre manteniendo el control corporativo de la agricultura.

Ninguno de estos caminos resolverá los graves problemas que la contaminación, la destrucción de biodiversidad, el desplazamiento de campesinos y pueblos indígenas y la destrucción de suelos han producido en apenas cincuenta años. Estas propuestas continuarán abriendo las puertas a la especulación financiera con los alimentos e incrementarán el número de personas hambrientas en el mundo.

Desde la perspectiva de le ecología política y de la mano de los movimientos campesinos del mundo surgió la respuesta para avanzar en un verdadero cambio de rumbo: la soberanía alimentaria como marco político y una agricultura campesina con base agroecológica, como proponen desde muchos rincones del planeta. Esto ya se instrumenta buscando reemplazar definitivamente al modelo de muerte que entraña la agricultura industrial.

Reencontrarnos con la agricultura como arte, como camino para la fructificación, y como base de la cultura de nuestros pueblos es un desafío clave para la humanidad. Cuidar los suelos, alimentarlos incorporándoles materia orgánica y diversificando cultivos, es la gran oportunidad para enfrentar los desafíos que las múltiples crisis que nos plantean.

Notas:
1 GRAIN, “Cuidar el suelo”. Biodiversidad, sustento y culturas, núm 62, 2009a. http://www.grain.org/es/article/entries/1236-cuidar-el-suelo.
2 GRAIN,  “Veinte años de luchas”. Biodiversidad, sustento y culturas, núm 65, 2010. http://www.grain.org/es/article/entries/4097-veinte-anos-de-lucha.
3 Cruzate, G. A., Casas, R., “Extracción de nutrientes en la Agricultura Argentina”, Informaciones Agronómicas de Hispanoamérica (LACS), 2009. http://www.ipni.net/publication/ia-lacs.nsf/issue/IA-LACS-2009-4,
4 García, F. O., González, M. F., “Balances de nutrientes en Argentina, ¿Cómo estamos? ¿Cómo mejoramos?” Informaciones Agronómicas de Hispanoamérica (LACS), 2010. http://www.ipni.net/publication/ia-lacs.nsf/issue/IA-LACS-2010-4.
5 Cruzate, op.cit.
6 GRAIN, “Las consecuencias inevitables de un modelo genocida y ecocida”, Biodiversidad, sustento y culturas núm. 61, 2009b. http://www.grain.org/es/article/entries/1232-las-consecuencias-inevitables-de-un-modelo-genocida-y-ecocida.
7 Cruzate, op.cit.
8 Pengue, W. A. “Agua virtual”, agronegocio sojero y cuestiones económico ambientales futuras. Fronteras, 2006

Costa Rica: Firmemos petición contra transgénicos

Costa Rica: Firmemos petición contra transgénicos

Ambientalistas y sociedad civil costarricense en lucha contra los alimentos y cultivos genéticamente alterados (TRANSGÉNICOS)

maizDemandamos que se escuchen las múltiples voces que se han manifestado en contra de la siembra de maíz transgénico en Costa Rica, y que el gobierno que ustedes integran garantice el resguardo de la biodiversidad, la seguridad y la soberanía alimentaria rechazando la incursión de estos peligrosos cultivos en el territorio nacional.

Por decisión dividida, la Comisión Nacional Técnica de Bioseguridad de Costa Rica (CNTBio) el 21 de enero concedió a Delta & Pine (una filial local de la empresa multinacional Monsanto) permiso para sembrar maíz géticamente alterado (MGA) en suelo costarricense. El Ing. Agr. Fabián Pacheco, vocero de Bloque Verde, e integrante por la Fecon en la CNTBio, planteó: “La región de Mesoamérica es centro de origen del maíz desde tiempos ancestrales y este tipo de contaminación ya se ha demostrado en México, provocando pérdida en biodiversidad y culturas de la región”, argumentó Pacheco. Si usted desea apoyar la causa contra la autorización de transgénicos en Costa Rica, firme esta acción urgente y cuando se llegue a 10.000 firmas se le hará llegar al Gobierno de Costa Rica la petición de suspender la autorización de siembra de transgénicos en el país.

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Es hora de desmantelar el ETS

Es hora de desmantelar el ETS

Firmas: makenoise.org

Organizaciones de la sociedad civil exigen que la Unión Europea desmantele el régimen de comercio de derechos de emisiones. La lucha contra el ETS es la lucha por la justicia social, ecológica y climática.

etsTras siete años de fracaso continuado, las afirmaciones de la Unión Europea (UE) de que puede ‘arreglar’ su Régimen de Comercio de Derechos de Emisiones (ETS por sus siglas en inglés), ya no tienen credibilidad. Creemos que para dejar paso a medidas eficaces contra el cambio climático se debe abolir el ETS a más tardar en 2020.

El ETS, principal política de la UE para luchar contra el cambio climático, se introdujo en 2005 y dio lugar al mayor mercado de carbono mundial.[i] El ETS comprende sistemas de ‘fijación de límite y comercio’ (cap and trade) y de ‘compensaciones’ (offsets), que permiten a los participantes comprar y vender permisos de emisión y créditos de compensación para cumplir sus objetivos de reducción de emisiones o simplemente para obtener un beneficio del mercado. La idea es reducir las emisiones industriales de gases invernadero creando incentivos para innovaciones que sean beneficiosas para el clima y así encaminar a la industria hacia un modelo de bajas emisiones.

Pero el sistema no ha conseguido nada de eso. La fijación de la UE por emplear el ‘precio’ como motor de cambio no sólo ha cimentado un sistema económico dependiente de las industrias extractivas contaminantes – con un aumento pronunciado en las emisiones de combustibles fósiles en 2010 y 2011[ii]. El fracaso es aún mayor, ya que el ETS se usa como modelo a seguir en otros mercados de emisiones que se han propuesto en países como Brasil y Australia y como modelo también para otros mercados de ‘servicios de los ecosistemas’ en áreas como biodiversidad, agua y suelos.

Los gobiernos de la UE y la Comisión Europea están decididos a mantener el ETS como el pilar central de las políticas climáticas de la UE. La fase III ha comenzado en 2013, sin embargo, es evidente que los fallos estructurales del ETS no se pueden arreglar:

-El ETS no ha reducido las emisiones de gases invernadero. Al beneficiarse de un exceso de permisos de emisiones gratuitos y de créditos de compensación baratos provenientes de países del Sur, las empresas más contaminantes no han tenido casi ninguna obligación de reducir emisiones donde las producen. En realidad, los proyectos de compensaciones han traído como resultado un aumento global de las emisiones: incluso fuentes conservadoras estiman que entre uno y dos tercios de los créditos de carbono que han sido utilizados en el ETS “no representan reducciones reales de carbono”.[iii] Las reducciones que se declararon en 2008 en la UE se atribuyen sobre todo a la crisis económica – y la mayoría de los estudios están de acuerdo en la falta de relación causal entre las reducciones y el ETS.[iv] La exportación de la producción industrial a países del Sur es otra causa de ‘reducciones’. Un estudio publicado en Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU estima que en algunos países europeos las emisiones ‘importadas’ – que no se contabilizan como emisiones europeas – ascienden a más del 30% de las emisiones totales.[v]

ets-El ETS ha funcionado como un sistema de subsidios para aquellos que más contaminan. Durante las dos primeras fases del ETS (2005-2007, 2008-2012), los permisos se concedieron de modo gratuito y de acuerdo a las emisiones históricas, lo que funcionó de hecho como un subsidio para las empresas más contaminantes. La asignación excesiva de permisos permitió seguir usando las mismas tecnologías y dejó sin efecto cualquier incentivo para efectuar una transición hacia procesos de producción de bajas emisiones. Un estudio de CE Delft ha desvelado que casi todos los costes de cumplir con los objetivos del ETS se han trasladado a los consumidores. El estudio estima que los beneficios así obtenidos ascendieron a €14.000 millones entre 2005 y 2008.[vi] Los productores de electricidad también tienen la libertad de pasar el ‘coste de oportunidad’ de cumplir con el ETS a los consumidores, aumentado las tarifas eléctricas. Esto les reportó unos beneficios de entre €23 y €71.000 millones en la segunda fase.[vii] El lobby empresarial se ha asegurado de que más de un 75% de la industria manufacturera seguirá recibiendo los permisos de emisiones de modo gratuito al menos hasta 2020 (lo que quiere decir que unos €7.000 millones anuales irán a los bolsillos de las industrias contaminantes en lugar de a las arcas del Estado). Todos los intentos de terminar con esto se han dado de frente con el lobby intensivo de las industrias. En la fase III sólo el sector eléctrico tendrá que comprar los permisos en subasta, e incluso ahí se han hecho excepciones para centrales de Europa central y del este, incluyendo aquellas con alta dependencia del carbón para la generación de electricidad. Sin embargo esto no es nada sorprendente, dado que el ETS se diseñó para atraer a la industria. El gigante petrolero BP, con ayuda del gobierno británico, fue una de las empresas que presionaron a la UE para adoptar el ETS.[viii]

-El ETS se caracteriza por precios de carbono volátiles y a la baja. Los precios del CO2 han sido siempre inestables, y en continuo declive desde 2008. El mínimo histórico se alcanzó en diciembre de 2012 con los permisos vendiéndose a €5.89 y los créditos de compensación a €0.31.[ix] De acuerdo a los analistas de mercado, no hay previsión de que los precios alcancen los niveles en los que incentivarían cambios en la capacidad de generar energía. Incluso si se pudiese de algún modo conseguir precios altos y predecibles – que es lo contrario de lo que el ETS ha sido diseñado para producir – serían insuficientes para incentivar los cambios estructurales que son necesarios para enfrentarse al cambio climático en ausencia de otras medidas.

-El ETS aumenta los conflictos sociales y medio ambientales en los países del Sur. El ETS permite a las empresas usar créditos de compensación generados por proyectos de ‘ahorro de emisiones’ que sobre todo se implementan en países del Sur. La idea es que cada tonelada de CO2 ‘ahorrada’ adicionalmente genera un crédito que permite que en otro sitio se emita otra tonelada. El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), el mayor programa de compensaciones, ha demostrado acarrear graves consecuencias sociales y medioambientales para las comunidades cercanas a los proyectos. Estas incluyen violaciones de derechos humanos y derechos sobre la tierra, desalojos, conflictos y creciente destrucción medioambiental.[x] Aún así, a pesar de la evidencia en aumento de sus consecuencias negativas, el uso de las compensaciones en el ETS creció en un 85% en 2011.[xi] Muchas de las empresas que usan compensaciones han vendido de modo simultáneo sus permisos de emisión (gratuitos), comprando créditos del MDL a un precio mucho más bajo y embolsándose la diferencia.

trade-Los mercados de carbono son especialmente susceptibles al fraude. Para crear unidades de CO2 que se puedan comercializar, la medición de la contaminación que ha ocurrido o no se debe llevar a cabo con medidas indirectas y otros procedimientos de cálculo poco fiables y que a menudo no se pueden verificar, prestándose a todo tipo de abusos. Además, en 2010 se desveló que un gran ‘carrusel del fraude’ le había costado al público más de €5.000 millones en Impuesto sobre al Valor Añadido (IVA) no recaudado.[xii] Un tribunal alemán encarceló a 6 personas involucradas en un fraude de €300 millones por la venta de permisos de emisión a través del Deutsche Bank, y tribunales en Londres encarcelaron a once personas.[xiii]Grandes empresas como los gigantes del acero ThyssenKrupp y Salzgitter fueron señalados como especuladores de carbono fraudulentos en diciembre de 2010, incluso cuando el Fondo Mundial para la Defensa de la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), defensor de los mercados de carbono, reclamó sin éxito que ‘la UE pusiera fin al uso de compensaciones falsas’.[xiv] Unas semanas más tarde, fueron robados créditos de los gobiernos austriaco y checo, lo que llevo a suspender el mercado del ETS.[xv] La ONU también tuvo que descalificar a su principal agencia encargada de la verificación del MDL en 2009, y en 2011 tuvo que suspender a Ucrania por  fraude en emisiones no declaradas.[xvi]

-Se derrocha dinero público en establecer mercados de carbono que no benefician al interés general. Se obliga a los contribuyentes a costear la legislación, regulaciones y mucha de la cuantificación de los mercados de carbono, así como los costes de la lucha contra el fraude, robo, corrupción y evasión de impuestos. Las empresas cubiertas por el ETS ganan subsidios por seguir contaminando, mientras que los gobiernos dedican dinero a compensar por las excesivas emisiones y por la generosa concesión de permisos de emisión gratuitos a las empresas. Se estima que por ejemplo España tendrá que comprar más de 150 millones de créditos de compensación para cumplir con los objetivos de Kyoto.[xvii] En un momento en que los ciudadanos se llevan la peor parte de la crisis económica y sufren los paquetes de ‘austeridad’, se desvía frívolamente el escaso dinero público hacia los sectores bancario y empresarial que son los causantes de muchos de los problemas actuales.

-El ETS nos encadena a una economía dependiente de los combustibles fósiles. El ETS refuerza la lógica de la sobre producción y consumo basados en los combustibles fósiles. Permite que crezca la contaminación a la vez que implementa proyectos de ‘desarrollo limpio’ que en la práctica perjudican a la población local y al medio ambiente. Centrales de carbón, extracción de gas con fracturación hidraúlica, y proyectos de infraestructura destructivos se multiplican en Europa.[xviii] El ETS no sólo aumenta la deuda climática y ecológica que el Norte industrializado tiene con el Sur Global, sino que también exacerba la crisis climática global – lo que perjudica sobre todo a los grupos más vulnerables. Incluso la Agencia Internacional de Energía ha admitido que al menos dos tercios de los depósitos conocidos de combustibles fósiles deberían permanecer bajo suelo si el mundo quiere tener al menos una oportunidad de limitar el aumento de la temperatura a 2°C[xix] (lo que de por si es un objetivo insuficiente). Si el ETS continúa, ni siquiera esto será posible.

-El ETS le cierra la puerta a otras políticas climáticas realmente eficaces a la vez que refuerza falsas soluciones como la energía nuclear, las represas a gran escala, los agrocombustibles y las plantaciones forestales industriales. Por ejemplo, entorpece las normas que se teme puedan interferir con el precio del carbono. Y en lugar de promover una filosofía de ‘residuos cero’, apoya sistemas de captura de metano que requieren de más basura en descomposición y que desplaza a los recicladores informales. Además, la misma lógica de comercializar la contaminación se quiere aplicar ahora para gestionar otras crisis como la de la biodiversidad y el agua[xx], lo que trae como resultado la mercantilización y financialización de cada vez más funciones, capacidades y ciclos de la naturaleza. Lo peligros son grandes; para evitarlos es necesario que se admita abiertamente que el ETS es un precedente desastroso. Si no se desmantela el ETS, más y más empresas se van a beneficiar a costa de la población local, incluyendo a los Pueblos Indígenas y dependendientes de los bosques, los pequeños agricultores y las mujeres de las comunidades donde se desarrollan los proyectos de compensaciones así como las que viven cerca de las fábricas que compran los créditos provenientes de dichos proyectos.

capInsistir en intentar ‘arreglar’ un sistema que está roto desde su comienzo desvía la atención y los recursos necesarios para otras políticas justas y eficaces. Exportar el fracaso del ETS a otros países en nombre de un ‘liderazgo’ de la UE equivale a una nueva oleada de intervencionismo en los países del Sur, aumentando la deuda social y ecológica del Norte. Aunque los legisladores europeos que están preparando la revisión del ETS se inclinan por intentar ‘arreglar’ el sistema para una nueva fase post-2020, las organizaciones abajo firmantes afirman que sólo hay una opción posible que beneficie al clima: terminar de una vez por todas con el ETS.

La lucha contra el ETS es la lucha por la justicia social, ecológica y climática. Es la lucha por la transformación de nuestros sistemas energéticos, de transporte, agrícolas, de producción, consumo, distribución, de residuos y financiero. Convocamos a las organizaciones y movimientos de la sociedad civil a que se adhieran a este llamado y se unan a la lucha para abolir el ETS.

NOTAS:

[i] El ETS funciona en 30 países: los 27 estados miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega. Cubre las emisiones de unas 11.000 instalaciones, entre las que se encuentran centrales eléctricas, plantas de combustión, refinerías de petróleo,  acerías y fundiciones, así como fábricas de cemento, cristal, ladrillos, cerámica, pulpa, papel y cartón. En total un 40% de las emisiones de la UE.

[ii] PNUMA (2012) The Emissions Gap Report, www.unep.org/pdf/2012gapreport.pdf.

[iii] Wara, M. (2008) A Realistic Policy on International Carbon Offsets, Program on Energy and Sustainable Development Working Paper #74, abril 2008, Stanford University, http://pesd.stanford.edu/publications/a_realistic_policy_on_international_carbon_offsets.

[iv] Agencia Europea de Medio Ambiente (2011) Greenhouse gas emission trends and projections in Europe 2011: Tracking progress towards Kyoto and 2020 targets, Copenhague: EEA, p.37,  www.eea.europa.eu/publications/ghg-trends-and-projections-2011.

[v]    Davis, S. and Caldeira, K. (2010) Consumption-based accounting of CO2 emissions, PNAS, 107(12), pp. 5687-5692, www.pnas.org/content/107/12/5687.full.

[vi] Bruyn, S. et al. (2010) Does the energy intensive industry obtain windfall profits through the EU ETS? CE Delft, www.ce.nl/publicatie/does_the_energy_intensive_industry_obtain_windfall_profits_through_the_eu_ets/1038.

[vii] Point Carbon, WWF (2008) EU ETS Phase II – The potential and scale of windfall profits in the power sector, http://wwf.panda.org/index.cfm?uNewsID=129881

[viii] Corporate Europe Observatory, http://corporateeurope.org/publications/bp-extracting-influence-eu.

[ix]  Point Carbon, 03 diciembre, 2012, EU carbon prices hit record low on vote delay, www.pointcarbon.com/news/reutersnews/1.2080305

[x]  Checker, M. (2009) Double Jeopardy: Pursuing the Path of Carbon Offsets and Human Right Abuses, en Bohm, S. and Dabhi, S. (2009) Upsetting the Offset: The political economy of carbon markets, UK: MayFly / Carbon Trade Watch (2009) El Mercado de Carbono: cómo funciona y por qué fracasa, www.carbontradewatch.org/publications/carbon-trading-how-it-works-and-why-it-fails.html / EJOLT (2012) The CDM Cannot Deliver the Money to Africa. Why the carbon trading gamble won’t save the planet from climate change, and how African civil society is resisting, www.ejolt.org/2012/12/the-cdm-cannot-deliver-the-money-to-africa-why-the-carbon-trading-gamble-won%E2%80%99t-save-the-planet-from-climate-change-and-how-african-civil-society-is-resisting

[xi] Click Green, 19 noviembre 2012, European companies nearly doubled the rate of carbon offsetting last year, www.clickgreen.org.uk/analysis/business-analysis/123760-european-companies-nearly-doubled-the-rate-of-carbon-offsetting-last-year.html.

[xii] Europol (2010) Carbon credit fraud causes more than 5 billion euros damage for European taxpayer, www.europol.europa.eu/content/press/carbon-credit-fraud-causes-more-5-billion-euros-damage-european-taxpayer-1265 / Banco Mundial (2010) State and Trends of the Carbon Market 2010 Washington: p.6.

[xiii] BBC, 12 diciembre, 2012, Deutsche Bank offices raided in carbon tax fraud probe, www.bbc.co.uk/news/business-20695042 / City of London Police, 7 diciembre 2012, www.cityoflondon.police.uk/CityPolice/Media/News/detectivesdismantlesuspectedcarboncreditfraud.htm

[xiv] World Wide Fund for Nature (2010) ETS credibility at stake as industrial polluters profit yet again, 14 diciembre, http://wwf.panda.org/fr/wwf_action_themes/politique_europeenne/?uNewsID=197955
[xv] EULib.com (2011) Update on transitional measure: EU ETS registries of Finland, Romania, Slovenia and Sweden to resume operations on 21 March, 18 marzo, www.eulib.com/18march-2011-update-transitional-measure-registries-13743
[xvi] ICIS Heron (2011) UN suspends Ukraine from carbon trading, 12agosto, www.icis.com/heren/articles/2011/08/26/9488161/un-suspends-ukraine-from-carbon-trading.html

[xvii] Congreso de los Diputados–Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (2012) Legislación X, Sesión 2, febrero 2012, www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/DS/CO/CO_033.PDF /

El banco suizo UBS, que no es famoso por su conciencia social, declaró en noviembre de 2011 que “en 2025, el ETS habrá costado a los consumidores 210 mil millones de euros. Si esta cifra se hubiera empleado en sustituir las centrales más contaminantes, se habría conseguido reducir las emisiones un 43%, en lugar del impacto casi nulo del comercio de emisiones.” (Point Carbon, ‘EUAs slide towards 9 euros, hit fresh 33-month low’, www.pointcarbon.com/news/1.1683984).

[xviii] Amigos de la Tierra Europa (2012) Shale gas: Unconventional and unwanted, Setiembre, www.foeeurope.org/foee-unconventional-and-unwanted-the-case-against-shale-gas-sept2012

[xix] Agencia Internacional de Energía, noviembre 2012, www.iea.org/newsroomandevents/pressreleases/2012/november/name,33015,en.html.

[xx] Food and Water Europe (2012) Trading away your right to clean water: trading and the financialization of nature, www.foodandwaterwatch.org/factsheet/trading-away-your-right-to-clean-water-trading-and-the-financialization-of-nature-2/

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